Vivir es un regalo. La gran aventura.

1. Inicio de la aventura

El inicio.

Todo empezó en el sombrío y oscuro final del 2019 cuando inició la espantosa pandemia de Wuhan. Ya sea de forma intencional o accidental, se registraron los primeros casos de una enfermedad devastadora que acabó con la vida de muchas personas y dejó a otras dañadas. Mientras tanto, del otro lado del mundo, con mi visión idealista, me encontraba ejerciendo mi amada profesión como médico otorrinolaringólogo. Después de observar el desastre sanitario ocurrido en los países asiáticos y europeos, sabiendo que no se contaba con ningún tratamiento eficaz ni cura para esta enfermedad devastadora.

Llegó el momento de tomar la decisión de continuar ayudando a mis pacientes, amigos y compañeros durante esta epidemia, sabiendo de todos los peligros que implicaba y después de explicarles a mi esposa e hijos sobre esta monstruosa enfermedad, contando con su apoyo incondicional. Me lancé en esta nueva y peligrosa aventura para ayudar a mis amigos, pacientes, familiares y desconocidos a combatir en esta odisea de este espeluznante padecimiento.

En un principio, lo más importante fue informarme, buscando en las revistas médicas prestigiosas de todo el mundo. Encontré múltiples formas de abordar la enfermedad, tanto de fuentes oficiales como disidentes, siempre basadas en medicina basada en evidencia científica y en médicos con prestigio internacional y nacional. Con lo que logré realizar un tratamiento efectivo para atender a los pacientes, con mejores resultados cada día. Todavía recuerdo con cariño y angustia el uso de los trajes aislantes, gafas y mascarilla para evitar el contacto directo con las secreciones de los pacientes. Parecía que entraba en un baño sauna individual durante horas todos los días mientras atendía a los pacientes. Durante más de dieciocho meses, la repetida rutina y los rituales diarios de desinfección durante la pandemia. A pesar de todas las precauciones, me enfermé dos o tres veces de COVID de manera leve a moderada durante los primeros dos años. Desgraciadamente, algunos de mis amigos, pacientes y compañeros médicos contrajeron la enfermedad, presentando complicaciones y/o la temida y destructiva tormenta de citocinas que provocaron desenlaces fatales en algunos casos. Con eso, tuve mi primer encuentro directo con la muerte de personas cercanas y queridas.

Aún recuerdo el traje de aislamiento y el calor generado por el plástico, intentando aislarme del virus. También recuerdo los cubrebocas especiales y las mascarillas con filtro que usamos durante más de 18 meses. Parecía una sauna.

Una respuesta a «1. Inicio de la aventura»

  1. Avatar de DR VICTOR QUIROS MD
    DR VICTOR QUIROS MD

    […] inicio de la aventura […]

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